|
Usted es el Visitante:
|
El genu valgum o “rodillas pegadas” es un proceso fisiológico en todos los niños a partir de los 2 años aproximadamente hasta Los 7 años. Es progresivo, es decir aumenta hasta llegar a un punto de equilibrio y posteriormente comienza a desaparecer. Se clasifica de acuerdo a la distancia entre los maléolos internos (tobillos) en:
Normalmente los niños presentan un Genu Valgum leve a moderado, si es severo, puede presentar dificultad para la marcha pues se frotan las rodillas y debe separarlas para poder caminar y para no golpearse las rodillas debe oscilar una pierna alrededor de la otra por lo que se cansa rápidamente. Los pies siempre se desvían en su parte interna (pronación). El niño asume la posición de marcha intra rotada para desplazar el centro de gravedad del cuerpo sobre el centro de gravedad del pie. Es frecuente que presente dolor en la pantorrilla y cara anterior del muslo. En los casos severos existe una alineación defectuosa en la rodilla produciendo una sub luxación de la rotula. Como hay molestias al caminar son sedentarios, lo que permite que sean obesos, y esto constituye un mayor estimulo para la deformidad, por lo que se entra en un circulo vicioso. En los casos severos y que no mejoran con el crecimiento es necesario realizar estudios radiológicos con la finalidad de descartar otras patologías como: osteodistrofia renal, displasia epifisiaria y en ocasiones tumores tipo encondroma. Con respecto al tratamiento, si el niño tiene de 2 a 6 años y presentan un genu valgum leve, se tranquiliza a los padres señalándoles que el 95 % de los casos de Genu valgum de esta clasificación corrigen de manera espontánea, por lo que no necesitan ningún tratamiento. En los casos de Genu Valgum moderado y persistente es aconsejable observarlos durante el periodo de crecimiento. En los casos de genu valgum severo y especialmente en paciente obesos, se recomienda usar una ortesis para uso diurno, de manera de evitar la inestabilidad de los ligamentos de la rodilla. Estas ortesis se usan por el lapso de 1 a 2 años. Los inconvenientes psicológicos de utilizar la ortesis en la escuela deben ser comparados, con gran detenimiento, con la corrección probable que se logre. En la adolescencia el Genu valgum, obliga a medidas mas intensivas. Si persiste en los años de preadolescencia se recomienda realizar una Epifisiodesis (cierre del núcleo de crecimiento) del lado interno de la tibia o del Fémur, según sea el caso. Si ya el paciente ha alcanzado la madurez esquelética se recomiendan osteotomías (corte de hueso) de la tibia para lograr la corrección necesaria. Recordemos que esta alteración en el desarrollo de los niños esta siempre presente, en ocasiones más pronunciada y que no se debe limitar al niño de sus actividades normales, todo lo contrario el ejercicio físico ayuda a mejorar la alteración más rápidamente. |